Escena 1
Carolina está en su cuarto en la casa de sus padres llorando.
C: ¿Por qué me ha hecho esto Armando a mí? Yo lo amaba con todo mi corazón y, mientras estuve presa en la torre, él buscó su amor con otro hombre. Pensaba que nosotros íbamos a estar juntos para siempre. ¿Qué pasó? Ha roto mi corazón en dos y ahora estoy tan deprimida e infeliz... Si yo no puedo tener el amor de Armando, nadie lo puede tener.
Escena 2
Armando y Alejandro están juntos en el castillo de Alejandro.
Al: Estoy tan contento cuando estoy contigo Armando.
A: Y yo también. Las relaciones entre los hombres son más poderosas que el amor entre un hombre y una mujer.
Al: Estoy de acuerdo. Yo sé amar a un hombre en una manera en que las mujeres no saben.
A: Ya, entiendo esto perfectamente. Yo solo usaba a las mujeres para cubrir mi homosexualidad pero contigo no tengo que hacer eso. Tú me completas.
Al: Y por eso quiero pasar el resto de mi vida contigo.
A: Si pudiéramos casarnos, lo haría inmediatamente. Pero en este día, no podemos.
Al: Siempre voy a serte fiel, Armando.
A: Yo también a ti, Alejandro
Escena 3
Un año más tarde, Alejandro y Armando están caminando de la mano por las calles del pueblo en busca de algo que hacer. Carolina ya ha finalizado su plan.
A: ¿Qué quieres hacer para divertirnos Alejandro?
Al: Bueno, yo pienso que es una buena idea ir al festival al otro lado del pueblo.
A: Me parece bien. Vayamos hacia allí ahora.
Narrador: Durante el paseo al festival, Carolina aparece y se enfrenta a Alejandro y Armando.
C: ¡Armando como podías dejarme sola por este hombre!
A: Que te puedo decir. A mí me encantan los hombres y Alejandro es el único para mí.
C: Pues no era justo hacerme eso a mí. Yo pensaba que íbamos a casarnos.
Al. Ahora Armando está conmigo. ¡Vete de aquí y déjanos en paz!
C: ¡No! Armando fue el único hombre que yo amé y él me dejo soltera. Ahora ustedes van a ir presos conmigo. Van a sufrir como yo sufrí cuando Armando me dejó.
A: Carolina no hagas esto.
C: ¡Ya he decidido y no puedes cambiar mi decisión!
Narrador: Carolina saca una cuerda larga que llevaba consigo y amarra a Alejandro y Armado juntos. También venda los ojos de los hombres.
C. (Con una voz siniestra) ¡Ahora les voy a llevar a mi casa y no verán otro día de libertad!
Al. Bueno no es tan malo si estoy contigo Armando.
C. ¡Callad la boca!
No comments:
Post a Comment